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Hood Robin – El regreso de El Príncipe de los Ladrones

Se invierte la leyenda de Robin Hood, El príncipe de los Ladrones y su grupo de forajidos que asolaron el bosque de Sherwood.

Como en la década del noventa, con pensamientos medievales, ideas protectoras hacia nobles, condes, príncipes y reyes y, condenando a la pena, a la tristeza y particularmente a los padecimientos económicos a trabajadores, jubilados y asalariados de distinta extracción y providencia, que creían tontamente que sus derechos estarían a salvo, comenzó el proceso de Pobreza Cero, una matanza de gente que traerá satisfacciones y tranquilidad a aquel lado de la fosa que separa el castillo de la plebe y cuyas aguas están patrulladas por hambrientas pirañas. Un plan ambicioso que algunos votantes creyeron que significaba otra cosa, opuesta a lo que realmente significa, votantes que perdieron de vista la naturaleza del héroe que ahora los guía y ya están arrepentidos.

Hood Robin

Hood Robin El Príncipe de los ladrones / arte digital Marcelo Urbano

Hood se presentó frente a un egregio foro de la Rural Society, donde le concedió sin que le tiemble la voz, una multiplicación de su verde riqueza en un 50 por ciento y como esto no era suficiente, le quitó los impuestos y las retenciones a su producción. El aplauso ensordecedor, lo llenó de alegría y les transmitió esa alegría pidiéndole a cada uno que ahora si, ahora que lo tienen todo, paguen lo que les corresponde pagar, ya que nunca les ha gustado demasiado contribuir con el fisco por la miseria a la que estaban condenados antes de este día.

La concentración de nuestro héroe y sus bandoleros, comenzó su tarea económico cultural beneficiando de movida a la parte más importante de la población, la que conforma el 5 por ciento que mayor riqueza posee y constituye la punta de la pirámide. De esta manera los mantendrá protegidos, amparados, unidos y felices. Para acallar toda befa, todo intento de pensamiento opositor, puso al Sheriff Aguad a socavar los cimientos de leyes impracticables como la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que condena a los pobres empresarios a perder su diminuto monopolio. Las hordas de gritones que se acumulan en las plazas de todo el país al grito de La Ley de Medios no se toca, serán acallados, no filmados, nunca reporteados, en fin invisibilizados. Y a esos 4 o 5 que gritan 6 7 8, se les responderá 9,10 nocaut. De esta manera solo existirá una realidad, la de ellos, la realidad oficial, gente feliz con buena onda, viviendo felices y comiendo perdices.

Antes de esto, la condesa de Bullrich ya utilizó la fuerza pública para acaparar legítimamente un espacio cultural opositor en Vicente López y ha colocado entre manifestantes, hermosos camiones hidrantes que están como nuevos (claro, hace como doce años que no se usan), como aviso preventivo para cualquiera que se exceda en su protesta. No obstante ya había mandado fuerzas de gendarmería para conservar el orden en el ducado norteño de Salta, donde una caterva de indígenas indómitos está asolando las comarcas norteñas. Esto terminó en un accidente pero eso no es chiste.

Es que los salvajes opositores, deberán entender que todo individuo que se opone es un bandido. Hood viene con la justicia en la mano, y no se trata de los folios del proceso en el que está acusado por su propio cuñado entre otros escuchados y espiados, sino de los curriculos de dos nuevos jueces por encima de la ley, o al filo de la legalidad, currículos entregados por preclaros emisarios del Conde Magnetto no como imposición sino como sugerencia, advertencia, asesoramiento, consejo, recomendación, indicación, insinuación, inspiración… Un accidente tecnológico hizo desaparecer la nómina de clientes de uno de los candidatos, que mostraba cierta sospechable parcialidad corporativa, lo que hizo suponer medidas apuradas que las malas lenguas dicen que tienden a evitar que “suene el clarín”. Mientras la horda peronista ponía el grito en el cielo y lograba, por el momento, detener este decreto; pero han sido marcados, se huele sangre y pronto pagarán su mala actitud.

Respecto del mercado cambiario, él siempre se manifestó en contra de los elementos de tortura y abolió el cepo, no hay derecho de que la gente común no pueda comprarse unos dos milloncitos de dólares, ¿qué?, ¿la plata de los pobres no vale? ¿Quién no tiene dólares entre sus ahorros?, ¿apenas un 88 por ciento de la población que no maneja la moneda americana?, ¿y a eso se le llama gobernar para una minoría?

Hood Robin ha vuelto, y las baladas ya suenan en el bosque:

LaudEl príncipe era el menor de los males

frente a los dilemas presidenciales,

llegó a ser héroe y al estar procesado

salió a defenderse con el libre mercado.

“Cambiemos” les dijo y logró convencerlos

aunque cambiar fuese solo distraerlos,

perder derechos y terminar engañados,

empobrecerse y volver al pasado.

La plebe metida en un atolladero

Los ricos gozando cual nobles caballeros.

Los medios oficiales bien apadrinados

mientras los opositores terminan callados.

Creer que la nueva derecha es humana

es poner al mono a cuidar la banana.

Y como solo nos salva la resistencia

la ingenuidad es peor que la indiferencia.

 

Marcelo Urbano Escritor