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POR QUÉ EXISTEN LOS SUEÑOS

Fotomontaje by Marcelo G. Urbano Fotos de Morguefile.Pocas cosas indignan más que un tipo que pavonea su facilidad para dormirse en cualquier lado. ¿Son seres dotados de una fisiología sobrehumana? ¿poseen una ventaja evolutiva?, ¿o todo les importa un huevo?
Es uno de esos personajes que cae en un sueñocomatoso y babeando en cualquier sillón, que merece la bufa en toda reunión familiar y a 
quien le sacan fotos dormido en posiciones estrafalarias para subirlas a Facebook y promover comentarios irreproducibles, entre la odre más 
blasfema de las redes sociales. Sin embargo, en el fondo todos los que lo puteamos, trasuntamos una insana envidia…

Y encima cuando se despierta, rie de felicidad como Ronaldinho, como el emoticón del chat,o como elburro de Shrek. al tiempo que dice: “estaba soñando con un cielo azul surcado por bandadas de billetes de cien pesos, con la cara de Evita y yo los cazo como mariposas de un  ramazo, los capturo de a veinte y me los pongo en el bolsillo…” Medio aturdido se me acerca y exclama: qué lástima que no se hacen realidad los sueños… Yo lo miro como desafiando este argumento. ¿Por qué crees que existen los sueños Ernesto?
Y el tipo se pasa el dorso de las manos por debajo de la pera como una manifestación de lo que parece incierto, dudoso, o no entiende una goma. Los seres humanos, y la mayoría de los mamíferos a excepción del Delfín, tienen extrañas visiones durante sus períodos de descanso. 
Esto no lo digo yo, ni siquiera el Dr. Nelson Castro,  lo dicen los especialistas que ante la misma pregunta, parece que han recibido respuestas de nutrias, perros y un extenso árbol filogenético que incluye al homo sapiens. Y no vamos a hacer el chiste fácil de cómo hizo que la nutria le dijera lo que sueña…
Los neurólogos por su parte, aunque manejan argumentos más sólidos, no logran un acuerdo en cuánto a para qué sirven los sueños.  En la Universidad de Medicina de Harvard, los investigadores aseguran que los sueños son el resultado de la interacción entre neuronas. Uno puede colegir que personajes con pocas neuronas como Belén Francese carece de sueños. Sin embargo, no hay que tomarlo de una manera tan literal. Como dijo Calderón de la Barca: ¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son. Claro que Belén contestaría: Marcelo Polino: ¿el periodista más cristalino o cretino? Es un divino… 
Las neuronas en el bulbo raquídeo (que no es una lamparita flaca), se vuelven sumamente activos durante la fase de sueño paradójico (que es el momento en que soñamos) y bombardean el neocortex (que es precisamente la parte pensante del cerebro) con señales eléctricas sobre el área visual. Entonces, los sueños no serían otra cosa que la labor del cerebro intentando darle sentido a señales eléctricas. Otra corriente científica (ya que hablamos de electricidad) afirma que los sueños en realidad producen una limpieza de terminales nerviosas, de manera que la respuesta visual es como un enjuague de datos, es decir, lo opuesto del aprendizaje, lo cual da por tierra con las teorías de que los sueños contienen información sobre la realidad psicológica de los individuos.
Lo único que no requiere demostración es que cada uno de nosotros tiene su propio universo onírico, sueños que se repiten, personas que aparecen, climas, situaciones y argumentos, que definen cuando un sueño se transforma en pesadilla. Uno, sin querer, permite que el diario vivir influya sobre su psique y de pronto amanece piyado, con el corazón palpitando a 200 pulsaciones por minuto, acaba de soñar conMacri Presidente. 
Foto: Morguefile dreams.jpg By mbielikCada noche pasamos en realidad por dos clases de sueños: el Paradójico, con visualizaciones, efectos de sonido y hasta subtitulado; y elLetárgico, todo en negro, más aburrido que De La Rua, más sonso que una empanada de papa, más apático que el ex de Wanda Nara. 
Durante el sueño paradójico es tanta la actividad, movimientos de ojos (REM), vueltas en la cama, que los neurólogos dicen que es como estar despiertos, la respiración, el pulso y la presión sanguínea se vuelven irregulares. Una tía vieja describía esto como “dormir con chinches en el ojete” y muchas veces atendía este problema algún especialista en parásitos. Pero la verdad es que el flujo de sangre en el cerebro sube bruscamente y la termoregulación queda suspendida. Aquí es donde los hombres experimentan erecciones y las mujeres engrosamiento del clítoris. Dan ganas de despertarse para ocuparse del asunto, como se pueda. Pero el sueño tiene sus tiempos, sus consecuencias y sus… tos de pesadilla. 
Uno mira a nuestro personaje con su cara de felicidad y no hay nada a simple vista que lo inculpe de paradójico. Solo su tonta sonrisa por haberse quedado dormido sobre un sillón durante una hora. Habrá que saber reconocer la diferencia entre tipos que se duermen una siestita en cualquier lado con respecto a los holgazanes y presumidos que tanto nos indignan, como Ernesto.