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ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL BUITRE

Thomas Griesa . Fotocomposición by Marcelo G. UrbanoAyer miércoles 17 de diciembre, se realizó una nueva audiencia en la Corte de Apelaciones del 2° Circuito de Nueva York. Jonathan Blackman, el abogado del Estado argentino, afirmó que la orden emitida por el juez neoyorkino Thomas Griesa, que autorizó la solicitud de producción de información sobre bienes del país, está fuera de los límites de su alcance, fuera de los límites matematicos, e incluso fuera de los límites del cosmos. Quizá confundió el Discovery que es un pedido de apertura de información, con el canal de divulgación de ciencia. Parece raro vincular al juez Griesa con-ciencia… Pero lo cierto es que no existe ley en el Universo que permita el tipo de discovery que autorizó el Supremo Magistrado del nido del buitre.
Tenían una audiencia de quince minutos en los cuales debían defender la posición argentina, desbaratar la argumentación de los demandantes y mostrar el número musical completo, con la afinada partitura de Andrew Lloyd Webber, los pasos de baile del ballet Kicillof y la inspirada poesía de Esteban Quete Defuria.   ¿Qué pretenden los buitres?: bienes diplomáticos, bienes militares y de seguridad nacional, y bienes de donde sea o¿de donde vienes..?  Además nombre y números de cuentas bancarias personales de funcionarios del gobierno. Ni con todas las monerías, lograron que el juez entendiera de qué se estaba hablando. Incluso increpó a una de las jóvenes del Ballet Kicillof preguntado: ¿Usted es la señorita Pari Pasu?.  A su lado, un buitre disfrazado de funebrero le forzaba interpretaciones al oido. Griesa, que no parecía entenderlo, le dijo delante de todos: ¿Pero Argentina pagó o no pagó?, ¿los bonistas y los bancos son la misma cosa?, y lo más importante ¿qué carajo estoy haciendo acá? 
Luego de tan tensos 15 minutitos, es de esperar que NML (No Mereces Liberarte) y Aurelius (Mongus Aurelius), sigan exigiendo lo que les corresponde, es decir, el mundo. No sé cómo nos atevemos a discutirlos. Entidades serias como la American Task Force Argentina (AFTA, así denominadas por producir ampollas en la lengua), seguirán oradando los frágiles muros de la dignidad de los argentinos, con la ayuda de sus socios locales. El abogado demandante salió por el pasillo y mientras sonaba la banda de sonido de El Padrino en tono de rap, en gigantesco pasacassette de un joven de color que estaba  sentado en la escalinata de la corte, se cruzó con Jonathan Blackman y le dijo: quiero hacerle una oferta que no podrán rechazar. Entonces sacó de su portafolio un mamotreto que desenrolló como si fuese un Higienol y comenzó a leer una lista de 74 metros de amenazas mafiosas, nombres de importantes personajes del establishment y graciosos chistes de argentinos.
Paul Singer - Fotocomposición by Marcelo G. UrbanoBlackman llegó pálido al bufete y describió: me apretaron con que ya Singer se escamoteó 58 millones de Perú y más de 100 millones de Congo. Compra papeles a precio de cartonero y los cobra a precio de Jeque. Reparte juicios a mansalva, tiene rosca en la Bolsa de Comercio de Nueva York, es capitalista del candidato republicano a presidente de los Estados Unidos Mitt Romney. Es propietario de NML, la empresa que casi logra rapiñarse la Fragata Libertad, gracias a la complicidad de la justicia ghanesa. Y además tiene una fiambrería en el Bronx. ¿Como creen estos sudacas del fin del mundo, que van a zafar de esto?: Les vamos a incautar la embajada argentina incluyendo la rubia flaquita de recepción que está de rechupete, el pijama blindado del Coronel Longhitano y la alarma de los bomberos voluntarios de La Boca. 
Imaginen este argumento: “como en la mínima punta de una maquiavélica pirámide de Maslow, el 7% de tenedores de bonos consigue poner en vilo a una  nación rebelde y políticamente incorrecta como Argentina, a fuerza de extorsión y con el apoyo del sistema judicial que adolece de ignorancia jurídica e indiferencia ética, dentro de un país que vive de la rapiña, de la guerra y de la muerte, y va por el dominio de la energía y del oro en nombre de la libertad”. 
La película se llama: Alguien voló sobre el nido del buitre. El problema es que se trata de un documental… Una rosca mediática, que vincula a FOX Singer y Rupert Murdochcon campañas republicanas, intereses de News Corp y delGrupo Dow Jones, The Wall Street Journal. JP Morgan, Interpublic y Magna  las empresas en las cualesCablevisión y Elliott se vuelven socios y en donde Clarín yPaul Singer juegan el mismo juego: tusa caricatusa. 
En el fondo eso es lo que se discute cada vez que nos juntamos con Thomas Griesa, permitir o no que un país del tercer mundo, aliado con socios de dudosa providencia, se plante con rebeldía al modelo y ponga en duda quien es el que manda: “el vil metal” capaz de empequeñecer el poder del presidente más poderoso del mundo.